Tu me indicas yo te indico. Es justo ¿no?
El otro día recibí una agradable visita desde el extranjero (Málaga). Mi buena amiga Soni me hizo una visita, pero como no sabía llegar a mi pueblo me dijo: "Me tienes que decir en que estación de metro me tengo que bajar y una vez allí por que puerta tengo que salir, yo ya con el mapita del metro que me darán en Atocha, me arreglo para llegar".Aviso a navegantes; para venir a verme sólo tenéis que seguir las indicaciones que le facilité:
Texplico:
cuando llegues a Atocha te encontrarás con una vendedora de castañas. Preguntale "¿A como va el kilo?". Ella te dará la contraseña para poder ascender al siguiente nivel por las escaleras mecánicas del ala oeste. Memoriza bien su respuesta, porque sólo te lo dirá una vez.
Conforme te acerques a las escaleras un hombre andrajoso con un gorro de chulapo chocará "por accidente" contigo. Coge el microfilm que te pasará, con cuidado de que no se te caiga. Entrégaselo a tu contacto -llevará una rosa en la solapa del abrigo- a los pies de la escalera mecánica. Al salir de las escaleras dile la contraseña a un tipo con bigote y cara de no saber de que va el tema....
Un coche te estará esperando afuera. Entra por la puerta de la derecha, de otra forma estás muerta. El conductor te preguntará de que color tenía los zapatos la mujer de las castañas. Procura acordarte, en otro caso.... estás muerta.
Te dejará en el punto de reunión. Procura sonreír en todo momento y todo saldrá bien.


1 Comments:
Malvada criatura, eres tú, jajaja.
Publicar un comentario
<< Home